Quito, 3 may (EFE).- El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador ha recibido 50 quejas sobre el desarrollo de la campaña para la consulta popular del próximo sábado, tanto de los partidarios del Sí como del No, informó hoy a Efe su presidente, Omar Simon.
"Ambos sectores han acusado al consejo de que su acción en términos de control ha sido limitada", indicó Simon.
"En todos los procesos electorales" estos tipos de quejas se dan porque los diferentes grupos "se acusan entre sí" de que el contrario "está abusando o no está actuando acorde con la Ley", explicó.
Por otro lado, Simon reconoció otras denuncias difundidas en los medios de comunicación según las cuales se han "utilizado los bienes públicos en la campaña".
El próximo 7 de mayo los ecuatorianos están llamados a las urnas para votar en una consulta popular que, entre otras cosas, contempla una reforma judicial, la prohibición de las corridas de toros cruentas, que la no afiliación de los trabajadores al seguro social sea un delito y la regulación de los contenidos en los medios de comunicación.
Simon señaló que el Consejo "tiene lista ya" toda la estructura organizativa para esta ocasión.
Para la consulta vendrán a Ecuador entre sesenta y setenta observadores internacionales de diferentes organismos electorales de América, que han sido invitados por el Consejo.
Principalmente se instalarán en las ciudades serranas de Quito, Cuenca y Chimborazo y la portuaria Guayaquil, la más grande del país, informó Simon.
En esta consulta podrán votar un total de 11.157.000 de personas, de los cuales 700.000 tienen el voto facultativo o opcional, mientras que para el resto es obligatorio.
El voto facultativo es para los ecuatorianos que viven en el exterior, los extranjeros con más de cinco años de residencia en el país, los policías o militares en activo, los mayores de 65 años o los jóvenes de 16 y 17 años, y personas con algún tipo de discapacidad.
Las urnas llegaron hasta pueblos lejanos de la Amazonía, donde se han llevado en diferentes medios de transporte, desde helicópteros o aviones de las Fuerzas Armadas, hasta en caballo e incluso a pie.
Los ecuatorianos votarán el sábado, excepto los más de 4.700 que están recluidos en un centro penitenciario y no tienen sentencia, que lo harán el viernes 6 de mayo.
"Es por temas logísticos y de seguridad, porque el sábado y el domingo es el día que reciben las visitas", apuntó Simon.
Además, los consulados ecuatorianos de todo el mundo abrirán sus puertas el día 7 para que sus compatriotas puedan votar, excepto el de Jerusalén, porque el Sabbath (el sábado) es el día festivo de la semana para los judíos, por lo que los 200 electores que viven en ese país votarán el viernes.
Se calcula que alrededor de 3 millones de ecuatorianos viven en el extranjero y su voto llegará al país andino al cabo de unos diez días por correo certificado.
"Esperamos que el civismo de los ecuatorianos supere las pasiones y tengamos un día calmado y una fiesta cívica para todos", enfatizó Simon.